Madres de víctimas de feminicidios exigieron justicia para sus hijas en la Antimonumenta

Sin pintura en aerosol, sin piedras ni palos acompañamos a las madres de Mariana, de Lesvy, de Karen, víctimas de feminicidios, tal y como ellas nos lo pidieron, con dignidad y con velas.

Reunidos a los pies del Monumento a la Revolución, hombres y mujeres, nos dispusimos a encender nuestras velas, para acompañar en silencio el dolor de las madres que cargaban, en una mano la foto de sus hijas y, en la otra, una veladora.

En punto de las 18:00 horas, la señora Irinea Buendía dio unas palabras para agradecer a los asistentes, su presencia y para relatar una vez más que ella nunca se cansa de luchar por la justicia para su hija y con su esposo, hasta su último aliento, estuvo a su lado buscando que las autoridades respondieran en el caso de su hija, Mariana Lima Buendía, asesinada por su esposo, un policía judicial, el 29 de junio del 2010, en el Estado de México.

Entre las presentes había algunas que estaban vivas de milagro, sobrevivientes de un feminicidio fallido o unas maestras en el escapismo que, muertas de miedo, huyen de un lado a otro buscando permanecer vivas para proteger a sus hijos de un feminicida en potencia.

¿Quién las ayuda? ¿Quién nos ayuda?, preguntaban. -Porque la verdad es que a veces ni las mismas mujeres te ayudan, decía una mujer al micrófono. —Tengo miedo, repetía. Tengo miedo de que él me mate—.

Durante el recorrido del Monumento a la Revolución hasta la Antimonumenta colocada frente al Palacio de Bellas Artes, las madres de las chicas víctimas de feminicidio o de desaparición forzada recordaron también que no solo las mujeres son asesinadas, las familias quedan mutiladas, miles de niños han quedado huérfanos por un feminicidio. Y las autoridades siguen sin responder, siguen sin hacer suficiente. Se siguen quedando atrás, ¿por qué?, preguntan las madres.

El actor Diego Luna hizo presencia en el Monumento a la Revolución en donde agradeció a las madres por su lucha por su valor y señaló que, a través de la cruzada ‘Con Nosotras’ busca sensibilizar a la ciudadanía respecto a la violencia de género y los feminicidios.

“No puede ser que seamos el país más peligroso para una mujer en América Latina y no estemos haciendo algo”, señaló el actor y activista.

Las madres llegaron a la Antimonumenta, alrededor de las 20:00 horas, una por una se acercan a colocar, a manera de ofrenda, una vela que simboliza una luz en busca de la justicia para sus niñas. Muchas otras niñas, muchas otras mujeres, todas se acercan en silencio para colocar sus velas.

Todas con lágrimas en los ojos, todas con nudos en las gargantas. No podemos hacer más que abrazar a las madres, que colocar nuestras velas, que hacer oraciones, que exigir justicia en las calles, pero sabemos que nada de lo que podamos hacer, nada será suficiente, porque Lesvy fue asesinada y Mariana y Karen y Serymar y…

Entre gritos de “Justicia” y “Ni una más, ni una asesinada más”, Araceli Osorio, madre de Lesvy, se acercó al micrófono para declarar que “ellas no deberían de estar ahí sino en sus casas con sus hijas”. Araceli hizo el reclamo al Gobierno de la Ciudad de México por la tardanza para declarar la Alerta de Género en la capital del país.

Marcha feminista. Foto: Tania Vargas
Marcha feminista. Foto: Tania Vargas

“No nos vamos a detener…, porque esas mujeres, esas niñas necesitan de justicia y que si bien les han arrebatado la voz y la vida, nosotras estamos aquí, para hacerlas presentes. Nosotras nos convertimos en su voz, porque ellas lo que dejaron fueron sus cuerpos lastimados como muestra de la violencia que padecieron en manos de esos hombres violentos, misóginos, machistas”.

“Tienen que voltear a vernos, tienen que escucharnos, porque de otra manera esta pandemia no va a acabarse nunca”, aseguró.

“El día de hoy no quisiéramos haber salido desde la mañana de nuestros hogares para ir a inaugurar un memorial. Nosotras, las mujeres que les damos voz y las hacemos presentes, no quisiéramos estar aquí; no quisiéramos estar acompañadas por tantas mujeres jóvenes que tienen miedo, acompañadas por hombres no violentos”.

“Estamos aquí por ellas y seguiremos estando todo el tiempo que sea necesario y seguiremos colocando estos sitios de memoria, porque el día que dejemos de hacerlo va a ser porque no tengamos vida. Y vamos a ser terriblemente incómodas, porque de ese tamaño es el agravio, de ese tamaño es la violencia institucional”. 

Araceli le aseguró a las asistentes que mantiene la confianza de que solo juntas, de manera colectiva será posible quitarse el miedo, en un mundo donde no hay peor crimen que ser mujer.

“Estamos aquí por ellas, porque no estamos todas, nos faltan ellas”, gritó la madre de Lesvy, la joven que fue asesinada por su novio, el 3 de mayo de 2017, en Ciudad Universitaria.

Al grito de “Ni una más, ni una asesinada más”, las mujeres se fueron dispersando; al fondo, el sonido de la música de los tambores de un grupo de chicas que acompañaron la marcha y la oscuridad de la noche se quedó iluminada, también, por la luz de las velas en la Antimonumenta.

AMX/TIV

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s